Acuerdo entre Kosovo y Serbia

La clave

Hoy bajo el auspicio de la Unión Europea se ha firmado un importante, sobre el papel, acuerdo entre Kosovo y Serbia. La UE y sus representantes lo han presentado como un éxito histórico. Las euro palmadas entre diferentes cargos no han parado. Para el lunes, bien meditado y pensado, debería salir un artículo mío al respecto. Por ahora a lo importante al primer vistazo.

El acuerdo entre Belgrado y Pristina tiene este punto, quizás clave, sobre todo para Euskal Herria y Catalunya en un futuro hipotético:

14. It is agreed that neither side will block, or encourage others to block, the other side’s progress in their respective EU path.


Según él, en teoría, y suposición general, los cinco estados de la UE que no reconocen Kosovo (Chipre, Eslovaquía, España, Grecia y Rumanía), no deberían tener problemas en reconocer Kosovo como estado independiente con todo lo que ello implicaría. Si lo hacen, en teoría, y suposición general, cualquier región europea puede empezar su camino hacia la independencia con toda legalidad.
Dicho esto, dudo que España reconozca Kosovo hasta que Serbia lo haga (nunca? decenas de años?). Y si es que lo hace, tirará del manual de los dobles estándares para negarle cualquier derecho de autodeterminación a Euskal Herria, Catalunya o Galiza.

A continuación, el texto completo hecho público hoy del acuerdo:

First Agreement of Principles Governing the Normalization of Relations

1. There will be an Association/Community of Serb majority municipalities in Kosovo. Membership will be open to any other municipality provided the members are in agreement.

2. The Community/Association will be created by statute. Its dissolution shall only take place by a decision of the participating municipalities. Legal guarantees will be provided by applicable law and constitutional law (including the 2/3 majority rule).

3. The structures of the Association/Community will be established on the same basis as the existing statute of the Association of Kosovo municipalities e.g. President, vice President, Assembly, Council.

4. In accordance with the competences given by the European Charter of Local Self Government and Kosovo law the participating municipalities shall be entitled to cooperate in exercising their powers through the Community/Association collectively. The Association/Community will have full overview of the areas of economic development, education, health, urban and rural planning.

5. The Association/Community will exercise other additional competences as may be delegated by the central authorities.

6. The Community/Association shall have a representative role to the central authorities and will have a seat in the communities’ consultative council for this purpose. In the pursuit of this role a monitoring function is envisaged.

7. There shall be one police force in Kosovo called the Kosovo Police. All police in northern Kosovo shall be integrated in the Kosovo Police framework. Salaries will be only from the KP.

8. Members of other Serbian security structures will be offered a place in equivalent Kosovo structures.

9. There shall be a Police Regional Commander for the four northern Serb majority municipalities (Northern Mitrovica, Zvecan, Zubin Potok and Leposavic). The Commander of this region shall be a Kosovo Serb nominated by the Ministry of Interior from a list provided by the four mayors on behalf of the Community/Association. The composition of the KP in the north will reflect the ethnic composition of the population of the four municipalities. (There will be another Regional Commander for the municipalities of Mitrovica South, Skenderaj and Vushtrri). The regional commander of the four northern municipalities will cooperate with other regional commanders.

10. The judicial authorities will be integrated and operate within the Kosovo legal framework. The Appellate Court in Pristina will establish a panel composed of a majority of K/S judges to deal with all Kosovo Serb majority municipalities.

11. A division of this Appellate Court, composed both by administrative staff and judges will sit permanently in northern Mitrovica (Mitrovica District Court). Each panel of the above division will be composed by a majority of K/S judges. Appropriate judges will sit dependant on the nature of the case involved.

12. Municipal elections shall be organized in the northern municipalities in 2013 with the facilitation of the OSCE in accordance with Kosovo law and international standards.

13. Discussions on Energy and Telecoms will be intensified by the two sides and completed by June 15.

14. It is agreed that neither side will block, or encourage others to block, the other side’s progress in their respective EU path.

15. An implementation committee will be established by the two sides, with the facilitation of the EU.

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Artículo de opinión para el periódico Zeri de Kosovo

El camino hacia ninguna parte del Kosovo actual

Soy defensor del derecho de autodeterminación de los pueblos. Creo que es un derecho fundamental sobre el que hay que construir las relaciones entre los diferentes pueblos. En estas relaciones pueden, y en muchos casos deben, participar como mediadores terceras partes. Estas terceras partes pueden ser otras naciones u organismos internacionales. Dicho esto, podemos ver el caso de Kosovo como un claro ejemplo de una mala gestión de la situación, en la que existe una ausencia importante del derecho básico de autodeterminación.

He visitado Kosovo en varias ocasiones a lo largo de estos años. No he conocido el Kosovo que formaba parte de Serbia, pero tengo la sensación de que tampoco he tenido la oportunidad de conocer un Kosovo independiente. Posiblemente se deba a mi interpretación de lo que es independencia. Soy del País Vasco, una región con tendencias independentistas históricas que forma parte de España y Francia. Así mismo he vivido durante muchos años en Catalunya, otra región con un sentimiento nacional distinto al español y con un importante movimiento secesionista. En ambas regiones existe al igual que en Kosovo un presidente, existe un parlamento, existen varios partidos políticos, existe prensa más o menos libre, hay un sistema judicial impuesto, en este caso por Madrid, pero además existen elementos que Kosovo no tiene, como una policía para hacer cumplir las leyes y las resoluciones que se adopten en los tribunales.

Ni País Vasco ni Catalunya son estados independientes, cuando sobre el papel tienen tanta o más autonomía propia que Kosovo. La gran diferencia de ser estado independiente o no, no se realiza plenamente en Kosovo posiblemente por que en realidad no sea tan independiente como lo hacen creer. En este proceso intervienen varios actores con unos intereses no muy bien definidos. Por un lado está la presencia internacional en Kosovo, por otro lado sigue estando Belgrado mediante la minoría serbia y su presión diplomática, por otro el gobierno de Hashim Thaci y por último, siendo a pesar de ello el más importante, está el pueblo kosovar. Los tres primeros actores están manejando la situación obviando por completo al cuarto.

En esta mezcla de protagonistas nace una situación inexplicable para mí, ya que lo que sobre el papel debería ser una situación que avanzase, que se desarrollase de alguna manera, se convierte en un peligroso estancamiento que de hecho ha significado ya que Kosovo no haya evolucionado positivamente en al menos los últimos tres años.

El actual gobierno de Prishtina encabezado por Hashim Thaci no se ha encargado de los principales problemas del país, como son la economía, la integración en la UE o las relaciones con Belgrado. El Primer ministro y sus allegados están amasando unas buenas fortunas, con un nivel de vida que está a años luz de la de sus compatriotas de a pie. Es normal que un millonario no se preocupe del destino de la gente corriente, pero no es tan normal que eso suceda en política. Un político así suele caer por el voto popular, el peso de los casos de corrupción y la acción de la justicia. Esto tampoco sucede hasta el momento de la manera debida en Kosovo.

La justicia está en manos de los europeos, EULEX. Son ellos quienes en la situación actual deberían investigar y en caso de tener suficiente material, que no me cabe duda de que tienen, arrestar a las personas implicadas. Así sucede en el País Vasco o Catalunya, donde también tenemos casos de corrupción y mala gestión, los cuales una vez denunciados suelen significar problemas para el inculpado. Pues en Kosovo no pasa.

No dudo de que EULEX es una misión que cuenta con unos grandes profesionales. He tenido la suerte de conocer a varios de ellos y mi opinión es que son gente muy bien formada capaz de hacer el trabajo que se espera de ellos de la mejor de las maneras. Por eso me surge la duda de por qué no logran hacerlo. Después de analizar más detalladamente la situación veo que simplemente no es su trabajo. Su trabajo es controlar Kosovo, que siga el camino que le interese a la UE, o por lo menos no se desvíe demasiado. No tienen que mejorar Kosovo, no lo tienen que preparar para una entrada en la Unión. Simplemente tienen que controlarlo. Que no se les vaya de las manos. Tener al gobierno bajo presión es la mejor herramienta que han encontrado hasta la fecha, y si no la mejor, al menos la más asequible. Son una especie de administración colonial que recuerda a la presencia inglesa en Kenia o la India en el siglo XIX, con la gran diferencia de que los ingleses estaban ahí para explotar el territorio. Pero y los europeos en Kosovo, ¿saben para que están ahí? Tengo serias dudas en ello.

Al principio consideraba esta actitud de los europeos hacia Kosovo como algo que formaba parte de un gran plan bien pensado, pero cada día que pasa me convenzo más de que los europeos no saben que hacer con Kosovo. No se atreven a darle una libertad real. Tienen cierto miedo de que un Kosovo realmente libre para decidir sobre su futuro sea el origen de nuevas tensiones en la región. Por ello siguen hacia delante, hoy en día hacia ninguna parte, arrastrando tras de sí a toda la joven nación.

Por ello, uno se plantea realmente si esa clase de independencia es la que deseamos para el País Vasco o para Catalunya. La respuesta es que sí, pero desde luego tiene que estar mejor planteada desde el principio, y sobre todo sin intervenciones extranjeras de esa magnitud.

Se puede leer en albanés en la web de Zeri.

Aumento del Islam radical en Kosovo

El artículo salió hace unos días en Gara. En unos días cuento como fue la realización de este material.

La creciente media luna de Kosovo

Las vertientes más radicales del islam van ganando adeptos en la nación más joven de los Balcanes. Cada vez son más las personas que dan la espalda a una sociedad hasta ahora laica y prestan atención a unos imanes que con la ayuda de dinero procedente del Golfo Pérsico expanden ideas religiosas conservadoras.

En Pristina, capital de Kosovo, es sencillo ver y oír minaretes que llaman a los musulmanes a rezar varias veces al día. Por un lado, este hecho es común en cualquier país de mayoría musulmana, sin embargo, en Kosovo está despertando temores debido al mensaje conservador, en algunos casos incluso radical, que están difundiendo algunos imanes entre sus feligreses. Ello unido a la crisis económica en la que vive sumido todo Kosovo desde hace unos años hace que, en opinión de diferentes componentes de la sociedad kosovar y observadores, exista una mezcla idónea para cultivar ideas extremistas.

Rezo en la principal mezquita de Pristina

Sin embargo, hasta no hace mucho la importancia que se le daba a la religión era escasa. La sociedad yugoslava de la que formaron parte los albanokosovares era, como en la mayoría de los países del bloque socialista a excepción de Polonia, una sociedad laica. Los propios albaneses, tanto de Kosovo como de la propia Albania, no son estrictamente musulmanes, y aunque pequeña, existe entre ellos una minoría cristiana. Así una de las personas más famosas y queridas por todos los albaneses es la misionera Madre Teresa de Calcuta, albanesa católica. La mayoría musulmana, un 96% de la población, tampoco ha practicado una vertiente demasiado conservadora, siendo el consumo del alcohol o incluso comer productos porcinos bastante común.

Creciente islamización

En los últimos años, vertientes musulmanas más conservadoras como el salafismo o el wahabismo están penetrando con fuerza en Kosovo. Imanes bien financiados desde organizaciones no gubernamentales de ámbito religioso crean comunidades que se expanden con rapidez. El secreto de su éxito es sencillo en el Kosovo actual. Con cerca de un 50% del paro, las familias reciben desde las mezquitas ayudas mensuales equivalentes, y en muchos casos superiores, a un sueldo normal. Reciben así mismo «apoyo moral», educación gratuita para sus hijos, ayudas para acudir al médico. Todo ello en medio de una sociedad donde la educación o sanidad están al alcance de menos personas año tras año, y aun así son cada vez de peor calidad. La financiación, aunque no de manera directa, proviene de países del Golfo Pérsico. Las diferentes organizaciones no gubernamentales que donan sustanciales sumas para este, como ellos califican, «trabajo social», se encuentran en su mayoría en países occidentales como Gran Bretaña o Australia, pero previsiblemente se financian de donaciones provenientes de países como Arabia Saudí, Catar o Egipto. En algunos casos, se habla directamente del apoyo que ofrece la organización Hermanos Musulmanes, oficialmente no presente en Kosovo.

Este no es el primer intento que hacen los islamistas más rigoristas de entrar en Kosovo. Justo después de la guerra de 1999 que supuso la intervención de la OTAN y la separación de facto de Kosovo de Serbia, ya hicieron varios intentos. En ese momento fueron rechazados, en varias ocasiones de manera violenta, por las fuerzas de la guerrilla albanokosovar UCK. Ahora la situación ha cambiado, ya que el control del cumplimiento de las leyes está en manos de la misión europea EULEX. Esta, siguiendo «estándares occidentales», no permite perseguir a ninguna ONG, aunque su trabajo y financiación no queden muy claros. Por esta paradoja, los elementos musulmanes más reaccionarios encuentran protección para sus actividades de las mismas fuerzas que los combaten en otros frentes como Afganistán o Mali.

Los defensores de la no investigación y persecución de estas ONG alegan que por el momento el número real de adeptos de estás vertientes es todavía escaso y, sobre todo, que no han cometido delito alguno. Así, hasta ahora han calificado de acciones esporádicas protagonizadas por individuos aislados los actos de violencia que van ocurriendo con cada vez mayor asiduidad contra cementerios y monumentos serbios (iglesias y monasterios ortodoxos en su mayoría). También, y esto preocupa más en Kosovo, cada vez son más los imanes liberales que son atacados por partidarios de ramas más conservadoras. Palizas, amenazas o la quema de propiedades son denuncias que han presentado ante la Policía en los últimos años varios imanes que se pronunciaron públicamente en contra de las vertientes más rigoristas del islam. Hasta ahora, solo una de las muchas denuncias ha dado resultado, una condena de tres meses a un solo individuo por la quema de un coche. El resto no se ha investigado en profundidad, o si se ha hecho, no ha dado resultados.

Shefqet Krasniqi

Gracias a esta libertad de acción, imanes como Shefqet Krasniqi cada vez obtienen mayor reconocimiento dentro de la sociedad. Calificado como mayor exponente del islam más conservador de Kosovo, este imán dirige las oraciones en la principal mezquita de Pristina, y además tiene un programa propio en una televisión local. Krasniqi califica la situación actual de un proceso natural, en el que la sociedad kosovar tiene un despertar religioso tras años de socialismo y dominio serbio. Para él, este despertar se tiene que culminar con el abandono del secularismo por parte del Estado y la adopción de unas leyes y costumbres más acordes con una visión del islam propia de los países del Golfo Pérsico. Así mismo, a pesar de señalar que el conflicto con los serbios no tiene para él una base religiosa, compara la situación de los enclaves serbios en Kosovo con el Líbano. Un problema que para él se tiene que solucionar «de una manera u otra».

¿Amenaza real?

El debate está abierto en Kosovo. Lo que unos ven como una amenaza intolerable en una sociedad democrática, otros lo ven como un proceso que afianzará a una sociedad con problemas. Sea de una manera u otra, este aumento del islam de índole más rigorista es un serio toque de atención sobre la realidad que se está formando en la joven nación balcánica. Pobreza unida a libertad de acción para agentes religiosos rigoristas no ha dado hasta ahora buenos frutos, y menos en una zona tan sensible como los Balcanes.

5 años de independencia de Kosovo III

Artículo que resultó polémico por la reacción de uno de los lectores de Gara. Ha escrito una opinión en contra del artículo y de la línea editorial de Gara sobre este tema, pero es un tema que si es que voy a tratar, lo haré más adelante.

Serbios en Kosovo, de agresores a agredidos y, actualmente, a rehenes de Belgrado

Cumplido el quinto aniversario de la independencia de Kosovo, la minoría serbia de la república sigue siendo el origen de los mayores problemas de la región. Belgrado utiliza a esos ciudadanos según su interés político: son la razón principal para seguir reivindicando el territorio, y presionar así al gobierno kosovar.

Coincidiendo con el quinto aniversario de la celebración en Kosovo de su proclamación unilateral de independencia, Belgrado ha vuelto a dejar claro, que considera ilegal este proceso que para ellos está lejos de solucionarse. La herramienta, la única real sobre el terreno, que utiliza Serbia para promover y defender su posición de intransigencia hacia Pristina es la minoría serbia de la joven nación.

Actualmente en Kosovo viven aproximadamente unos 65.000 serbios. En su mayoría residen en la zona septentrional del país, en una región que representa un saliente de territorio kosovar y que tiene al norte, este y oeste frontera con Serbia. A pesar de ser parte de Kosovo, esta zona está de facto fuera de su ley, ya que ni el gobierno ni las fuerzas de seguridad de Pristina detentan el más mínimo control.

Por su parte, Belgrado tampoco puede nominalmente ejercer su poder, ya que la frontera la controlan soldados de la OTAN, pero no duda en dictar recomendaciones para los serbios. La principal es la no integración de ninguna clase en la vida del Kosovo independiente, impidiendo así que se llegue a un acuerdo final entre serbios y albano-kosovares sobre el estatus final, el reconocimiento de la independencia.

También existen algunos enclaves serbios en el este y el sur del país, cerca de la frontera de Kosovo con Serbia y Macedonia respectivamente, pero en esos casos la población serbia vive literalmente rodeada. Esto hace que su predisposición para escuchar a Pristina sea algo mayor. Los serbios de Kosovo, a pesar de ser el segundo grupo étnico del país después de los albanokosovares, son aun así menos del 4% de la población total de algo menos de dos millones de habitantes.

Estos serbios que continúan viviendo en Kosovo son la última justificación que esgrime Belgrado para seguir pretendiendo ese territorio. Así, mientras en Pristina se celebraba el quinto aniversario, los diplomáticos serbios volvían a repetir que su país considera Kosovo ilegal, y que no tienen intención alguna de intercambiar el reconocimiento de la nación por su entrada en la Unión Europea.

Justificaciones históricas

Dejando de lado la existencia de la minoría serbia, las razones que aporta Belgrado para su pretensión sobre el territorio kosovar son ante todo históricas. En 1389, a las afueras de Pristina los serbios se enfrentaron en una batalla al Ejercito otomano. Perdieron, pero ese enfrentamiento supuso un hito histórico para su nacionalismo. En 1989, en el 600 aniversario de la batalla, el entonces presidente de la república socialista de Serbia, Slobodan Milosevic, pronunció un discurso que se considera el inicio del nacionalismo agresivo serbio que llevó a las guerras de que asolaron los Balcanes en los años noventa del siglo pasado.

En Europa existen claros ejemplos de que razones históricas de esa índole no siempre son motivo suficiente para no poder pasar página. Así, Alemania ha aceptado la pérdida de importantes territorios históricamente teutones, como Prusia Oriental, en poder de Rusia y Polonia actualmente. Sin embargo, la postura serbia se asemeja más a la postura rusa tras la pérdida de importantes colonias en las repúblicas ex soviéticas, especialmente los países Bálticos y Ucrania. Los rusos o rusófonos son presionados desde su patria histórica para que ofrezcan resistencia activa a las nuevas autoridades, creando así constantes problemas.

Pristina se mueve entre su animadversión total hacia Belgrado y la necesidad, dictada desde Bruselas, de normalizar las relaciones con su antiguo agresor. Este hecho convierte a la minoría serbia en uno de los mayores problemas para consolidar la independencia kosovar. Las negociaciones siempre acaban chocando con la cuestión del estatus de la minoría serbia. Cualquier proposición de Pristina es considerada por esta omo un intento de compra, un llamamiento a la traición.

Los serbios de a pie buscan ante todo estabilidad y seguridad pero están en una situación de virtual secuestro. El miedo a perder su último respaldo les hace seguir las instrucciones de Belgrado con la esperanza de que eso les devuelva tarde o temprano a la normalidad, en la que tengan forma de ganarse la vida y no teman por su integridad física. Y Pristina sigue sin poder convencerles de que puede ofrecerles esa vida segura.

5 años de independencia de Kosovo II

«Si la UE no asume una postura clara y unívoca, lo mejor es que se vaya»

Avni Zogiani (Grabovc, 1970) es un activista y periodista de investigación. Lidera COHU, organización que lucha por la democracia y contra la corrupción en Kosovo. Independentista, es muy crítico con el padrinazgo de la UE que, a su juicio, está sumergiendo el proceso de autodeterminación en la indefinición y en la corrupción.

Kosovo celebra hoy el quinto aniversario de su proclamación unilateral de independencia. ¿Como valora estos primeros cinco años de independencia?
Realmente no veo ninguna diferencia no solo en los cinco, sino en los últimos doce años. Sí, ahora tenemos un gobierno hablando del reconocimiento de la independencia pero, en la práctica, nada ha cambiado, y si es que ha cambiado ha sido a peor, como la economía, la educación o el sistema de salud. Seguimos teniendo a los internacionales (término con el que en Kosovo se refieren a las misiones internacionales aquí desplegadas) básicamente diciéndonos lo que debemos hacer. Es básicamente lo que ha pasado.

¿Cómo valora la misión internacional de la Unión Europea presente en Kosovo?
Ahora tenemos la misión europea EULEX (misión europea para implantar el estado de derecho en Kosovo), la cual no ha cambiado demasiado desde la misión de la Naciones Unidas UNMIK. Lo que ha cambiado es la campaña pública sobre su trabajo. Salen mucho en los medios locales enseñando su trabajo. Pero en realidad no vemos que suceda nada. Tenemos más corrupción desde la llegada de EULEX, el sector público está completamente politizado y los miembros del partido en el poder son omnipresentes.

¿Cómo es posible que con el paso del tiempo y el trabajo de EULEX la corrupción no disminuya? 
Para los internacionales, la corrupción en Kosovo fue siempre una herramienta mediante la cual controlar a los políticos. Si luchas contra la corrupción, te quedas sin tu mejor herramienta para controlar la política. Las élites política, de la sociedad y la de los medios están conectadas a los internacionales por el hecho de que ellos viven en la impunidad, pero a cambio les dan los resultados que los internacionales necesitan para implementar sus objetivos políticos. La corrupción y la élite antidemocrática están estrechamente ligadas. Nos volvemos más pobres cada vez, con un 50% de la población viviendo ya en la pobreza. El desempleo no hace más que aumentar. Seguimos debatiendo sobre el norte de Kosovo (habitado por población serbia), una situación que no ha cambiado desde la llegada de los internacionales. Incluso con la independencia hemos entrado en otro estatus, ya que la Unión Europea no tiene un consenso sobre nuestra independencia, y por ello tienen que aguantar este estatus mediante una élite corrupta. El hecho de que muchos casos de corrupción documentados y demostrados hayan quedado impunes indica que los internacionales no tienen interés por combatir la corrupción.

¿Cuál es la idea nacional, el proyecto de Kosovo con el actual primer ministro, Hashim Thaçi, a la cabeza?
La persona que sabe menos sobre la idea nacional del Kosovo de Hashim Thaçi es el mismo Hashim Thaçi. Su única idea es que él y sus hermanos se conviertan en millonarios. Un ejemplo, el embajador de Kosovo en EEUU gana el doble que el presidente Barack Obama. Esa es la clase de políticos que tenemos.

¿Qué debe cambiar en Kosovo para mejorar la situación actual?
La UE debe afrontar la realidad o irse. Si siguen ignorando el hecho de que necesitan consenso en su seno sobre Kosovo, y así poder presentar una solución creativa, deben irse. Así probablemente estaremos mejor. No habrá más corrupción que la que hay, y es imposible que haya más crimen. ¿En qué nos ayudan? En nada, solo en que Hashin Thaçi siga ganando elecciones.

En la búsqueda del consenso, todas las soluciones que la UE puede ofrecer para Kosovo siempre se topan con Serbia.
Ese es el problema. Tenemos dos misiones que chocan. Por un lado, la que se encarga del diálogo y, por otro, la misión de la UE, EULEX. Son dos misiones que están en conflicto entre ellas. Si llevas a cabo la misión por el estado de derecho vas contra el diálogo, ya que los políticos kosovares encargados del diálogo deberían estar en prisión. Eso pararía el diálogo, y como el diálogo es lo más importante para la UE, pues descuidan la misión EULEX.

¿Cuál podría ser la solución con Serbia?
La solución que proponen es quizás la peor posible. Se han dado cuenta de que tienen dos comunidades que no pueden vivir juntas en unas instituciones y bajo una Constitución. Así que están haciendo unos espacios económicos y legales paralelos, uno para cada comunidad. Eso eternizará el conflicto entre albaneses y serbios en Kosovo. La mejor solución sería admitir que no es posible instalar el estado de derecho en esa parte (los enclaves serbios en Kosovo), y darles a elegir qué es lo que quieren hacer, incluso dejarles integrarse con Serbia si ellos quieren. Mejor la división que un conflicto. Los americanos y europeos tienen que ser más claros, afrontar y respetar la realidad sobre el terreno. Si en esa parte no existe un Estado de Kosovo, hay que dejarle a la gente elegir qué es lo que quiere hacer.

5 años de independencia de Kosovo I

Kosovo cumple cinco años de independencia

El 17 de febrero de 2008 la República de Kosovo proclamó su independencia unilateral de Serbia. El primer lustro de vida de la nación balcánica ha estado marcado por una delicada situación económica y, sobre todo, por sus relaciones con Belgrado.

Al anochecer del 17 de febrero de 2008 en medio de un gran júbilo se inauguró en el centro de Pristina, capital de Kosovo, un monumento con la palabra Newborn (recién nacido en inglés). Ese mismo día el primer ministro, entonces y ahora, Hashim Thaçi proclamaba en Pristina la independencia unilateral de la República de Kosovo de Serbia. Nacía una nueva nación en el espacio europeo. En cuestión de horas, Kosovo recibió el reconocimiento de varios países importantes entre ellos el de EEUU, y pesos pesados europeos como Gran Bretaña, Estado francés y Alemania.

Los reconocimientos internacionales se han ido sumando desde entonces. Un total de 99 estados, aproximadamente la mitad de los existentes oficialmente, reconocen Kosovo como Estado. Entre ellos está la mayoría de los países de la UE, a excepción de Chipre, Eslovaquia, Estado español, Grecia y Rumanía. Estos tienen problemas territoriales internos y, por esa razón, supeditan su reconocimiento a la normalización de relaciones entre Pristina y Belgrado. Precisamente el avance del diálogo con Serbia es uno de los mayores obstáculos en el desarrollo de la joven nación balcánica.

Relaciones con Serbia

Serbia ha visto en el proceso negociador y en la minoría serbia que vive en Kosovo el arma perfecta para ir frenando el desarrollo de su vecino como nación independiente. En Kosovo viven algo menos de dos millones de personas, de los cuales solo 65.000 son serbios, pero son la excusa que utiliza Belgrado para seguir reclamando todo el territorio de la república como suyo, así como para poner todas las trabas posibles a su desarrollo económico.

En los últimos meses se han reunido representantes políticos de ambas partes, incluidos sus presidentes y primeros ministros, en un intento de acercar posturas. Ello ha traído consigo ligeros avances en las relaciones mutuas; sin embargo, el escepticismo prevalece en ambas naciones y en la comunidad internacional. Parece poco probable que ninguna de las dos partes vaya a ofrecer concesiones en las cuestiones claves. Para Belgrado, sería la obtención de una amplia autonomía para los serbios residentes en Kosovo, lo que significaría la creación de un país serbio casi independiente dentro de Kosovo. Pristina está interesada en el diálogo para seguir acercándose a la UE, pero no está dispuesta de ninguna de las manera a crear un ente similar a la República Srpska (región serbia en Bosnia) que paralice todas las cuestiones claves que se traten en el país, como de hecho ya pasa en Bosnia.

Problemas internos

Aparte de la minoría serbia, Kosovo no está exento de otros problemas. El principal de ellos es la mala situación económica. En la nación existe cerca de un 50% de paro, el nivel de vida de la población ha empeorado en los últimos años, la educación y el sistema de salud también se ven afectados por la mala financiación. Todo ello tiene como principales responsables a los dirigentes del país. El primer ministro, Hashim Thaçi, y sus colaboradores han sido acusados en numerosas ocasiones de corrupción de alto nivel, pero ninguno de los casos ha sido llevado hasta la fecha a los tribunales.

Algunas voces dentro de Kosovo acusan a las misiones internacionales presentes en la república, especialmente a la misión europea EULEX de permitir esta corrupción en vez de combatirla activamente. La explicación a esto se puede obtener de las numerosas relaciones entre empresas occidentales y los dirigentes kosovares en varios casos de adjudicación de obras públicas o los procesos de privatización de empresas estatales, como las empresas de energía eléctrica, la de telefonía o el aeropuerto de Pristina.

Y, sin embargo, optimismo

Los kosovares son optimistas a pesar de todas las penurias por las que atraviesa el país. La independencia fue el colofón de una dura lucha por la libertad. Y a pesar de que reconocen que todavía les queda un largo camino por recorrer, no dudan de que la separación de Serbia fue la decisión correcta. La convicción de que la comunidad internacional, sobre todo los artífices de su independencia, EEUU y la UE, no les van a abandonar a su suerte, sigue alimentando las esperanzas de los kosovares.

La postura española ante Kosovo

El Estado español no reconoce a Kosovo. Sin embargo, todo podría haber sido diferente hace cinco años. Fuentes cercanas a Hashim Thaçi filtraron hace tiempo que ante la inminente declaración de independencia, el entonces presidente del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, escribió una carta al primer ministro pidiéndole que aplazara la declaración. Kosovo debía esperar a que se celebrasen las elecciones generales en el Estado español (9 de marzo de 2008). Zapatero aseguraba que una vez pasadas las elecciones no tendría problemas en reconocer a Kosovo como Estado independiente.

¿Por qué no esperó Kosovo? Los estadounidenses insistieron en que no se debía esperar a nadie. La Administración de George W. Bush tenía unas relaciones bastantes tirantes con el Ejecutivo de Zapatero a raíz de la retirada de tropas de Irak, por ello aprovechaba cualquier momento para menospreciarlo.

El Ejecutivo de Obama ha cambiado su postura, y prueba de ello es que para intentar acercar posturas entre Pristina y Madrid, sentaron juntos al rey español y al primer ministro kosovar durante unas conferencias celebradas en Nueva York en setiembre de 2012. Nada ha trascendido de ese encuentro.