Elecciones en Georgia 2012 III

La democracia se asoma al cáucaso

La coalición opositora Sueño Georgiano se ha impuesto al partido del presidente Saakshvili en las elecciónes parlamentarias celebradas en la república caucásica de Georgia el pasado lunes. De esta manera ante el país parece abrirse una nueva era, aunque no exenta de cuestiones sobre su futuro.

La coalición de partidos opositores Sueño Georgiano, liderada por el multimillonario Bidzina Ivanishvili, se ha impuesto en las elecciones parlamentarias celebradas el pasado lunes en la exrepública soviética del cáucaso. Si bien falta conocer los resultados finales, que se darán a conocer dentro de varios días, las autoridades actuales, encabezadas por el presidente Saakashvili, ya han reconocido su derrota.

Las encuestas a pie de urna daban a Sueño Georgiano un porcentaje de votos cercano al 70%, mientras que el Movimiento Nacional de Saakashvili obtenía un 20%. Los resultado hechos públicos por la comisión electoral central con cerca de la mitad de los votos escrutados, les dan hasta el momento un 54 y un 40% respectivamente. El resto de los partidos no se acercan siquiera al 5% de votos necesario para poder entrar en el Parlamento del país.

Había una gran preocupación en todo el país por la posibilidad de un fraude electoral y una dura represión por parte de las autoridades de las eventuales manifestaciones posteriores. Las muestras de júbilo que se han producido, sobre todo en la capital Tbilisi, han sido ignoradas por las fuerzas del orden. De todas formas las pruebas del intento de pucherazo electoral requerirán todavía de un extenso análisis, si es que este se produce, por parte de las nuevas autoridades que salgan de las urnas, así como por parte de los partidos políticos perjudicados.

La victoria final de Ivanishvili puede dejar sin atención el hecho de que el censo electoral fuera inflado en cerca de un millón de personas, lo cual explicaría exactamente la diferencia entre las encuestas a pie de urna y los resultados finales. Seguramente también se ignorará que la mayoría de los georgianos residentes en el extranjero no haya podido votar, bien porque la votación se celebró un día laboral, o bien porque en Rusia, el país donde más georgianos residen con 500.000 de ellos solo en Moscú, no se haya organizado ni un solo punto de votación por la inexistencia de relaciones diplomáticas entre los dos países.

Saakashvili y su marcha

Con los resultados en mano, el partido gobernante pierde, pero de una manera digna, y le cede el poder a una oposición que cuenta con el respaldo de los países occidentales, sobre todo EEUU. Sin embargo estos resultados le permitirán al actual presidente de Georgia, Mijail Saakashvili colgarse el cartel de demócrata al abandonar su cargo definitivamente tras las elecciones presidenciales de 2013. Un presidente que en sus diez años en el poder va a dejar una Georgia más pobre, con dos importantes territorios, Abjasia y Osetia del sur, perdidos para Tbilisi para muchos años vista, si no para siempre, y con una posición en el panorama internacional que necesitará de mucho trabajo para volver a normalizar las relaciones, tanto con la Unión Europea, muy perjudicadas tras la guerra de 2008, y sobre todo con Rusia.

Ivanishvili y su coalición

La victoria de Bidzina Ivanishvili y la coalición opositora Sueño Georgiano encabezada por él, abre una serie de cuestiones que hasta ahora se veían solapadas por el deseo de derrocar a Saakashvili. Todavía nadie sabe responder a cuestiones básicas sobre el personaje político que es Ivanishvili. ¿Es un altruista y patriota deseoso de mejorar Georgia como se presenta, o bien es un producto político creado como contrapeso y derribo de Saakashvili?. En ese caso ¿quién le ha pedido dedicarse a la vida política?, ¿norteamericanos?, ¿rusos?, ¿ambos? Ahora que ya ha alcanzado el poder, estas cuestiones se tendrán que ir viendo poco a poco.

Si bien la figura del líder de la coalición despierta dudas, no son mucho menores las cuestiones que despierta la propia unión política que es Sueño Georgiano. El fin por el que se formó era arrebatarle el poder a Saakashvili, una vez que esto se hace realidad, ¿va a haber la unión interna necesaría para gobernar, o los diferentes componentes empezarán a defender sus propios intereses? Una unión de vertientes políticas amplia, ¿puede ofrecer estabilidad para el país? ¿Cuales serán los pasos a seguir para mejorar las relaciones con Rusia, mayor socio comercial del país hasta la guerra de 2008?

El júbilo de la población por la derrota de Saakashvili no debe distraer de los problemas reales que afronta Georgia y que necesitan ser tratados con bastante urgencia.

Ivanishvili deberá trabajar duro para demostrar que su proyecto tiene la profundidad suficiente para reorganizar el país después de diez años de un gobierno que abusaba de la corrupción a alto nivel y que provocó el hartazgo de la población.

Introducción a Georgia

Georgia es un país del Cáucaso sur de algo menos de 5 millones de habitantes. Existe como país independiente en la época actual desde 1991. Antes de eso formaba parte de la URSS. En 2008 durante los JJ.OO. de Pekín estuvo en guerra con Rusia, perdió. Su selección de fútbol y en general sus equipos son bastante malos.
Lo arriba citado es seguramente lo típico que sabe la gente de la calle sobre Georgia, con algún detalle más o menos.
Yo se alguna cosa más, pero no mucho más. A pesar de estar bastante familiarizado con los países que surgieron del antiguo bloque comunista, mis conocimientos sobre Georgia, sobre todo la Georgia actual, son bastante ragados.
Me informé bastante sobre la guerra del 2008, causas y consecuencias, o el sistema político y las aspiraciones de la joven nación, pero sigo sin tener nada claro. No es sencillo saber ni siquiera quien es quien, salvando al presidente Sakashvili.
En muchos sitios se cita a Georgia como un país estancado y autoritario. La guerra y la actitud del presidente no ayuda a cambiar esa impresión, pero hay más. Georgia es uno de los países ex comunistas que más ha avanzado en dotarse de un sistema de estado moderno y eficaz. Es uno de los países donde es más sencillo abrir un negocio. En la vecina Rusia es, por comparar, un proceso sustancialmente más lento y trabado.
La corrupción también parece ser de las más bajas de la región, siendo por cierto ese uno de los males endémicos de la ex URSS.
El Cáucaso es por su complejidad un punto tan sensible como los Balcanes. Una vez retirado el pegamento a la fuerza que eran los tanques soviéticos, la región ha vivido y vive varios conflictos, pero aun así parece que hay cierto desarrollo.
Con estas premisas abandoné el aeropuerto de Munich en un vuelo nocturno hacia Tbilisi.